Cuando nos contrata una empresa difícilmente imaginamos que nos despedirá, y mucho menos que será un despido injustificado.

Empezamos con optimismo, con la idea de dar resultados y hacer carrera, y así pueden pasar meses o años y seguimos sin pensarlo. De repente cambia la situación y te avisan que la relación de trabajo llegó a su fin.

Pero has cumplido con tus tareas y procuraste no dar motivo alguno para ser despedido, ¿qué puedes hacer al respecto?

Gloria Molina, asesora legal de OCCMundial, nos ayuda a responder estas dudas.

 ¿Cómo saber si en realidad es despido injustificado?

Siempre debes conocer la razón por la cual te despiden. Si no te la dicen, pregúntala: es la forma de evaluar si se justifica o no tu separación de la empresa.

En el artículo 47 de la Ley Federal del Trabajo encontrarás las causas por las que un patrón puede despedirte sin responsabilidad alguna para él:

Entregar documentos falsos o haber mentido sobre tus capacidades para el puesto, violencia, daños intencionales, revelar secretos de la compañía, faltar más de tres veces en un periodo de 30 días, etcétera.

De no alinearse el motivo que te dan con alguno de los 15 puntos que marca la ley, podría decirse que es injustificado.

También es necesario que leas las cláusulas de tu contrato y del reglamento interno de la empresa.

Ahí pueden manejarse situaciones más específicas, pero ninguna de ellas tiene más peso que las de la LFT.

 

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